Y las armas se cubrieron de gloria televisiva un tanto andrógina

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E insospechadamente, Fray Cobayo amaneció como todos los días. Dormido, despeinado y con pocas ganas de abrir los ojos. Como pudo, se acercó al escritorio y bebió los restos de cocacola sin gas que había dejado. El cenicero hasta el tope, Fray Cobayo hasta la madre. [Insertar bostezo]. Se quitó unas cuantas lagañas, estiró los brazos y se colocó sus lentes que deforman la realidad.

Mi mamá me me mima… mi mamá me ama… y el mundo me odia, ¡chin!

Con paso lento y arrastrado, Fray Cobayo se dirigió hacia la cajita de los sinsabores, y la encendió. Tres veces tres. Se tumbó donde pudo y aún soltando bostezos, empezó a jugar el eterno lúdico del zapeo. Y zap, zap, zap (yacuzá, yacuzá). Por azares del destino, se detuvo en un programa que bien puede llamarse “Cada Mañana”, o “Tempranito”, “O buenos días México”, o “El show de cinco basuras bien peinadas”… como sea Fray Cobayo se detuvo -ya sea por mera estupidez o cansancio…o ambas- y observó como sólo los roedores puercos saben hacerlo. [Insetar bostezo].

ring… ring… ring… ¿Quién habla?… No, no se encuentra, ¿gusta dejarle recado?… ajá, que se vaya a chingar a… ¿a su qué?… a, ok, a su puta madre… ok, ¿señorita suerte, verdad?… ok, yo le paso el recado al fraile, gracias.

Una urraca de birsutería blanca en el pelo comenzó a chirrear dentro de la cajita. Vomitaba horóscopos insalubres. Y a Piscis, siempre al último, le toca ahora sorpresitas en el amor. ¿Amor? ¡A-mordidas! Para el Fray Cobayo no existe tal cosa… Fray Cobayo no se enamora, sólo se obsesiona de la manera más enfermiza. Hoy un par de ojos claros, mañana una silla de azul eléctrico, pasado mañana de una piedra con forma ambigua. Todo cabe en el corazoncito podrido de Fray Cobayo.

Lo bueno de vivir en Puebla, es que uno puede echar la hueva el 5 de mayo… ¡y las armas se cubrieron de gloria!… mmm… ¿Eso sabe como a semen?…

La urraca orácula terminó sus veredictos y a continuación vino Basura-posmoderna-pelirroja, presentando las breves del espectáculo. Intrascendencias de gentuza que Fray Cobayo no conoce, porque llevaba siglos sin poder tumbarse frente a la tele. Él quería ver caricaturas (se rumoraba que Remy aún conforma la barra matutina), pero sólo se encontró con transmiciones locales del 5 de mayo. [Insertar bostezo]. Como sea, una imágen le llamó la atención. Sí, sí, sí. Era la actriz actrisísisima que estuvo en el corto. ¿Irma Lozano? Uy, Fray Cobayo olvida el nombre la mujer mujeraza que apenas si puede caminar por sí sola (porque en el rodaje escuchó que había padecido un accidente y que desde entonces ya no podía caminar bien ¡chin!), como sea, si fue ella, o no, poco le importa, Fray Cobayo distinguió a varios del staff haciendo cositas propias del staff. Y el noticiadiar reportero decía que la actriz actrisísisima había estado en el rodaje de un corto en la ciudad decadente de los ángeles rotos a pedazos y otras cochinaditas del estómago vil. Como sea, Fray Cobayo apagó la tele, se limpió las babas pegadas y decidió que hoy, que hoy sería un buen día para plantar pasionarias en su balcón de naturaleza muerta.

[Insertar bostezo]
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