De cómo el Raid resucitó al tercer día según la mercadotecnia

Estándar

Amanecí convertido en personaje de Franz Kafka. Me siento una cucaracha a punto de ser aplastada. Supongo que peor hubiera sido haber despertado convertido en uno de Lovecraft (un terror indescriptiiiible)… o uno de Ángeles Mastreta, eso sí me hubiera dado asquito. Pero como sea, desperté convertido en una cucaracha. Sólo me queda correr de rincón a rincón hasta quedar dormido; evitar la luz y tragar migajas. Ojalá y hoy tiren una bomba nuclear… de ser así, sobreviviría…

No tengo superpoderes. No toco el bajo en ninguna banda indie de gótico alternativo. No tengo aspiraciones políticas. No tengo pretendientes ocultos. No tengo una identidad secreta. No tengo amigos influyentes. No tengo parientes “bien colocados”. No tengo drogas en mi cuarto. No tengo lunares. No tengo señas características. No tengo visa ni pasaporte vigente. No conduzco. No poseo poderes hipnóticos para obligar a que la gente se desvista a mi voluntad. No tengo visión de rayos X. No tengo mascotas que sepan hacer trucos. No soy popular. No soy anti-popular. No soy equis. No tengo amigos de mi edad. No tengo planes para el viernes…

Si hay tantos productos contra las cucarachas, he de suponer que somos algo así como populares. No sé, hemos de ser como inmigrantes arábicos en Texas, o algo así. Supongo que hemos de producir pánico en la gente. Tal vez produzcamos enfermedades mortales en la gente, no sé, como el virus del papiloma humano reloaded. ¡Yo qué sé! Tal vez las cucarchas transmitimos el VIH. ¿Será? Tendré que preguntar. Claro, lo haré cuando deje de ser una cucaracha. Porque nadie le responde a las cucarachas. Supongo que han de pensar que lo sabemos todo. O que no vale la pena sacar de sus dudas a un bicho de esta calaña. Qué se yo…

Tengo unos pantalones negros que no uso muy seguido. Soy un tanto extraño. Tengo una piedra de madera. Tengo un frufrú negro. Tengo un morral descocido que no he tirado a la basura. Tengo un cenicero de talavera. Tengo un libro en el morral. Soy porque no me quedó de otra. Tengo una repisa sobre mi cama. Tengo ansiedad. Tengo una vida futura por desperdiciar. Tengo un cielo nublado en los ojos. Soy apócrifo. Tengo blasfemias por decir. Soy frívolo. Tengo pecaminosidades por cumplir. Soy de uñas largas y dedos cortos. Tengo una canción de Telefunka. Soy un devenir sin sentido. Tengo ganas de algo…

Supongo que a todas las cucarachas les da tanto sueño como a mí. Lo supongo porque no he tenido la oportunidad de hablar con una. Tal vez lo haya hehco, pero no la reconocí en su momento. Supongo que era algo así como una cucaracha de closet ¡Qué sé yo! Sólo sé que quiero dormir un rato… si despertar es una opción, denme un tiempo para elegir.

Anuncios

5 comentarios en “De cómo el Raid resucitó al tercer día según la mercadotecnia

  1. Cucarachistica expresióon don kafkiano.creo que es peor despertar un domingo en la mañana leyendo la sección de Gente de el periodico Reforma.Quere sentirse cucaracha? ¿Por qué no visita al rector en el club de golf? :SSaludos don cucarachayo

  2. Anonymous

    Great website. Couldn’t ask for any more useful info! Thank you :-)< HREF="http://www.golf-equipment-deals.com/" REL="nofollow">golf course maintenance equipment<>

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s