De la estimulación temprana

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“Harry miraba a su hijo que estaba tendido en la mesa y jugaba con un pañal. Se cubrió con él la cabecita y se agito riéndose. Harry lo observó mientras sacudía el pañal unos cuantos segundos. Miró el pene de su hijito. Se quedó mirándolo y lo tocó. Se preguntó si un niño de ocho meses podría sentir algo ahí. Tal vez sintiera la mismo le tocaran donde le tocaran. A veces se le ponía duro cuando tenía que mear, pero él no pensaba que eso significara nada. Tenía aún la mano en el pene de su hijo cuando oyó que su esposa entraba en la habitación. Retiró la mano.”

Última salida a Brooklyn //Hubert Selby Jr.

Hubo un periodo durante la carrera en que todas mis compañeras comenzaron a trabajar en kínderes dando estimulación temprana. No sólo disfrutaban lo que hacían, también les redituaba. Pero como todas las modas en la Ibero, sucumbió con la llegada del final del semestre. Todas renunciaron a sus respectivos parvularios y comenzaron a tomar cursos de programación neurolingüística. Después, con el paso del tiempo, todas dejaron atrás los cursos de PNL y empezaron a tomar cursos de pruebas psicométricas. Ahora todas trabajan en empresas transnacionales. Es lógico: comenzaron manoseando escuincles… ahora se dejan manosear por empresarios…

Del trabajo y las horas libres

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“Uno jodía y los demás esperaban su turno. A veces duraba horas. Pero ella lograba lo que quería. Lo único que tenía que hacer era abrir las piernas. Y también resultaba divertido. A veces. Y si no ¿qué? No importaba. Tiéndete de espaldas. O inclínate sobre un bote de basura. Es mejor que trabajar. Y divertido. En todo caso, por un tiempo”.

Hubert Selby Jr. // Última salida a Brooklyn 

Sigo buscando un subempleo que consuma mis excesivas horas libres. Hasta ahora no hay tierra a la vista. Supóngome que no me queda más que resignarme y esperar, trando de sacar el mayor provecho a la situación. Después de todo, puede ser divertido. Y en definitiva, es mejor que trabajar.

De los recuerdos

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Recuerdo: La luz del sol de media tarde colándose a través del tamiz producido por las hojas de la higuera. La cortina estática, el tapiz de sombras con apenas un ligero movimiento. El silencio rutinario, apenas disimulado, enredándose en las hebras de la alfombra azul oscuro. Las paredes blancas, con senefa pintada de color café. De la cocina el rumor de las llaves del fregadero abiertas. Un murmullo de ciudad, las campanadas de un reloj. Qué lejos ha quedado todo eso…

Del síndrome de abstinencia

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Al principio, el síndrome de abstinencia que me provocan los medicamentos me daba miedo. No sabía qué hacer conmigo; con las breves pérdidas de consciencia, con el hormigueo en todo el cuerpo, con sentir que la cabeza es un tambor que golpetean una y otra vez…

Ahora ya le tomé el lado Coca-cola (estúpida mercadotécnia)  al asunto. Apago la luz del baño, abro la regadera hasta que el agua esté a temperatura de pelar pollos, conecto el Ipod a las bocinas, subo todo el volumen ¡Y voilá! Una discoteca con sensación de luz de estrobo para mí solito.

Qué divertido puede llegar a ser estar medicado.

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Recuerda visitar: “Neurosis para principiantes” en MotorLiterario.com 

De las novedades

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El ovni moribundo // cortesa revista DUDA

Querido Ovni Moribundo:

Ya sé que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te escribí; pero no te enojes conmigo, ha sido el nuevo ritmo de vida lo que me ha mantenido apartado del teclado. Muchas cosas han sucedido, pero pocas tan importantes como la que estoy a punto de revelarte.

Verás, desde hace tiempo, Anja, Gerardo y yo hemos tenido la inquietud por crear un espacio de libre expresión, alejado de los cotos de poder culturosos. Un espacio desde el cual hablar de literatura (y todas las parafilias que conlleva) sin falsas pretensiones, renunciando a tecnisismos y cuitas mamonas que tanto pululan en las casa de cultura y escuelas de escritores.

Así hemos creado el sitio Motor Literario, donde hemos logrado articular la cultura blog, la multimedia y la interacción escritor-lector. Sirvete de dar un vuelta y visitar mi blog literario “Neurosis para principiantes“, así como los podcast y próximamente la novela hipertexto: Nudo de Metal y Carne.

Queda de ti: Fray Cobayo del Monte Clemente-Jaques.