De las sutilezas

Estándar

Cuando mi madre se percató de que preparaba atún para comer, salió corriendo a la panadería. Regresó con varios bolillos y una empanada que comió mientras platicaba conmigo. Siempre suele comer algún aperitivo. Al terminarla, se retiró a su cuarto pretextando ya no tener hambre. Me sentí ofendido: la empanada era de atún.

5 comentarios en “De las sutilezas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s