Ensalada de tres tiempos

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Hace muchos años me leyeron las cartas. Doña Luz (la doppelgänger del Dr. Ligth, supongo) me dijo que conocería al amor de mi vida en un funeral. Me sentí atrapado en aquel cuentito para criminalistas: “ella mata a su hermana para que el hombre aparezca de nuevo”. Y me dijo otras cosas (otras tantas cosas) de las cuales ninguna fue realidad. Manel también me leyó la cartas, y lo único que aparecían eran sendas espadas; reyes, pajes, burlones caballos, todos con espadas mirándome desde la baraja. Y también está mi psicoterapeuta, que me leyó la mano (sí, WTF de aquí al infinito); ella me dijo que llegaría a viejo, y sólo de viejo sabría de a qué va este asunto del amor. También me veía cual rico McPato, nadando en dinero. Creo que no nunca me conoció demasiado.

Si me preguntan, no sé a dónde va esto. Sólo escribo lo primero que recordé, tal vez por aquello de aferrarme al viejo adagio de que el mejor oráculo es la memoria. Pero no me hagan caso, soy muy susceptible a la distracción y el autoengaño. Seguramente tenía todo un post orquestado y lo olvidé porque brilló la ventanita del messenger, o porque la luz del día llamó mi atención. No sé a dónde va esto, pero tampoco me importa mucho. Es una semana complicada, tal y como ha sido un año complicado y como seguramente parecerá al final de los días una vida complicada. O todo lo contrario. Ya lo he dicho antes, mi vida transcurre en mi cabeza, y hoy ella no funciona bien: a casi tres horas de haber despertado sigo profundamente dormido, pensando espacios vacíos, recordando anécdotas que no trascienden, escuchando notas dispersas que sé -en verdad lo sé- deben formar una canción. Pero es tan sólo que hoy el tiempo pasa tan lento que… no importa, ya lo he olvidado.

Sólo quiero decir que a veces me preocupo tanto por arreglar la vida de los demás que lo único que consigo es construir inmensas paradojas: la paja en el ojo vacío no me deja ver que tengo los calzones cagados. O creo que así iba. Como sea, no importa, Jesús sabe que lo amo y me dará lo que quiero: una buena sesión de sexo oral. Oh sí. Pero eso no era lo importante. Y si lo era, qué chasco de mañana. Buen día a todos (aunque de antemano sabrán que no será así) :)

 

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