La visita a la Ibero, según Peña Nieto (o de cómo tapar el sol con un dedo)

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Dicen que “cada quien habla como le fue en la feria”. Sin embargo, tal parece que el equipo detrás de la campaña de Enrique Peña Nieto no está dispuesto a aceptarlo. Incapaces de modificar el cordial recibimiento que le dieron alumnos de la Ibero Ciudad de México, ahora han decido montar un auténtico circo para “tapar” los sucesos del viernes.

Pero para ello también hay un dicho: “tapar el sol con un dedo”.

A estas alturas, y especialmente después del debate televisado la semana pasada, a nadie le queda duda del apoyo incondicional que algunos medios de comunicación le están otorgando al candidato. Sin embargo, tras el suceso de la Ibero,  la Organización Editorial Mexicana (OEM), responsables del periódico El Sol de México y sus diversas versiones tropicalizadas para cada estado de la República, han decidido descararse. Estas fueron las portadas que en todo el país pudieron verse el día de ayer, sábado 12 de mayo de 2012:

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Sin embargo, aún queda más descaro. No conforme con cooptar a los medios, el equipo de Peña Nieto ha decido crear su “propia versión” de los hechos:

¿A alguien le sorprende? A mí no. Cuando era estudiante, me tocó compartir aula en las “materias de Integración” (materias donde se integraban a todas las carreras al azar) con jóvenes priístas, hijos de priístas que sin el menor empacho aceptaban que su filiación con el PRI, además de venirles de sangre, era en gran medida porque les convenía. Y, bajo el sofisma de que lo que les era conveniente, le era conveniente al país, defendían a capa y espada las acciones tomadas por el partido tricolor.

Lo mismo ha pasado en todas las universidades donde he puesto un pie. La UNAM incluida. No es algo característico de las Ibero… Esos jóvenes que creen que el bien común es el beneficio de su círculo más cercano están en todas partes, por desgracia. Pregúntenlos a nosotros, a quienes tuvimos que padecer como  compañeros de banca a quienes ahora están en puestos altos del PAN o del PRI y que en ningún momento tuvieron la delicadeza de ocultar sus pretenciones.

Resulta molesto e incluso alarmante la pretensión de querer “tapar el sol con un dedo”, pretendiendo que “aquí nada pasó”, como si los videos y crónicas  que circulan por la red no fueran suficiente evidencia del repudio hacia Peña Nieto que se vivió en la Ibero.

Repudio ganado a pulso, precisamente, por acciones como esta.

Por querer, insisto, “tapar el sol con un dedo”.

Peña Nieto: ¿Quién le tiene miedo a la Ibero?

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Mi relación con la Ibero es, como la mayoría de mis relaciones, ambivalente. Por un lado, tras casi nueve años como alumno (primero de licenciatura, después de un posgrado extendido ad nauseam) y como empleado por siete años, el balance es más bien positivo. Ahí conocí a mis amigos más cercanos, encontré en su biblioteca a los que terminarían por ser mis autores favoritos, tuve en las aulas escarceos con las teorías que –de alguna forma bastante cursi– me cambiaron la forma de ver el mundo y viví el spleen a su máxima capacidad. Vamos, es mi alma mater.

Por el otro, soporté a toda clase de calañas y conocí el intrincado degrado de imbecilidad que puede contener la raza humana (tanto en compañeros de aula o pasillo, de sala de maestros e incluso como alumnos). Ello sin mencionar las terribles condiciones laborales y que, tras siete años trabajando como burro, sólo me llevé un apretón de manos y una carta de recomendación sin membrete, pues, a decir del H. Departamento de Recursos Humanos, nunca fui más que un prestador de servicios por outsourcing. Es decir, putos todos.

Sin embargo, el día de hoy, creo que me he reconciliado de alguna forma con ella. Aunque en la sucursal Puebla (o plantel, como ellos le llaman) recibimos al Sub Comandante Marcos y, recientemente, a López Obrador, nunca esperé una respuesta del alumnado como la que hoy pude apreciar a través de Twitter, YouTube y los medios tradicionales. Mucho menos una respuesta como la que ofreció el plantel –en mis tiempo Santa Fe, hoy– Ciudad de México.

El candidato por el PRI, Enrique Peña Nieto, acudió a las instalaciones de la UIA a dialogar con los estudiantes. Sin embargo, tal y como relatan diversas fuentes presentes en el encuentro, desde un principio los coordinadores de la campaña del priísta ya tenían planeada toda una estrategia no sólo para defender la integridad física del candidato, sino también para salvaguardar su integridad mediática, construida con la ayuda de ese imperio trasnochado –aunque no por ello, debilitado– Televisa.

¿Cuál fue la novísima estrategia ideada por el candidato del tricolor? Nada más, y nada menos, que llevar acarreados, o “ectivistas” como ellos lo llaman. Según estudiantes que filmaron y fotografiaron los sucesos, un camión de la policía del Estado de México arribó a las instalaciones de la Ibero, transportando desde Toluca a los acarreados que, sin revisión o trámite alguno de por medio, entraron directo al auditorio donde se llevó a cabo el “diálogo”. Dejando fuera, como cabe esperar, a gran parte de los alumnos de la institución.

Pues bien, como era de esperarse, durante su participación se confirmó que el peor enemigo de Enrique Peña Nieto es él mismo. Poco importan sus ejércitos de asesores y maquillistas, el candidato de la coalición PRI-Verde Ecologista no tiene las tablas mínimas para defenderse por sí mismo. Durante el encuentro fue bombardeado por preguntas de estudiantes que, simplemente, no pudo responder (y algunas, ni siquiera entender). Demostrando así que ni siquiera tiene el nivel de conocimientos (aunque sean teóricos) de un alumno de los últimos semestres de licenciatura.

Sobresale la declaración final de Peña Nieto sobre el caso Atenco:

Reitero. Fue una acción determinada, que asumo personalmente, para restablecer el orden y la paz en el legitimo derecho que tiene el Estado mexicano de hacer uso d la fuerza pública como además, debo decirlo, fue validado por la Suprema Corte de Justicia de Nación.

Fatal… su capacidad de hacerse daño es enorme, alguien debería ponerle una camisa de fuerza para resguardar su integridad.

Pero eso no fue lo mejor del día. A final de cuentas, Peña rueda por el despeñadero solito, sin ayuda ni empujones. Lo mejor fue el recibimiento que le dieron una multitud de alumnos que no sólo hizo temblar a los acarreados, sino al mismo Peña Nieto. Y para muestra del susto basta un botón. Cecilia Villaverde, periodista u alumna de la Ibero, tomó la siguiente foto que, en cuanto la vi, me recordó a la angustiada cara de Britney Spears cuando la sacaron, drogada y aterrada de su domicilio. ¿Puede encontrar las 10 diferencias?


¿De dónde vino esa cara de pavor? He aquí un video genial tomado por la misma Cecilia:

Simplemente hilarante. En cuanto vimos esta fotografía, Marco (uno de mis mejores botines de la Ibero) y yo extrañamos que nadie le aventara un zapatazo. ¿Por qué? Bueno, después de que el periodista Muntanzer Al-Zadi aventó un zapato contra George W. Bush, se ha convertido en toda una muestra global de repudio hacia los líderes corruptos, sinónimo de desgracias no sólo para sus pueblos, sino para el mundo entero.

Llegando a casa del trabajo, nos pusimos a revisar los videos del encuentro y encontramos que, algún alumno, efectivamente le aventó su zapato, tal y como podemos apreciar en el segundo 00:14 del siguiente video.

Orgásmico. O al menos para alguien que siempre se quejó de la apatía que reinaba, primero, entre mis compañeros, luego entre mis alumnos y compañeros de trabajo. Vamos, estos ocurrió en la Ibero, no en universidades que tienen una mayor tradición en mantener un postura crítica de manera abierta, como la UNAM. Además, por si la respuesta del alumnado no fuera de 10, la Ibero se apuntó otro tanto respaldando las acciones de sus alumnos:

La Ibero respeta la manifestación plural de las ideas en un ámbito de tolerancia. #BuenCiudadanoIbero
May 11 via Twitter for Mac Favorite Retweet Reply

Una respuesta que, al menos en mis tiempos, habría sido del todo inesperada por la tibieza que siempre caracterizo a nuestro plantel provinciano.

Ahora, ¿por qué es importante este tweet? Fácil. Pedro Joaquín Coldwell, egresado de la Ibero y líder actual del PRI, demandó que se investigue a los responsables del cálido recibimiento a su candidato. Se lamentó de que la Ibero no fuera la universidad “respetuosa” y “crítica” que solía ser. Incluso los tildó de intolerantes. ¿A quién recuerdan estas declaraciones contra estudiantes que abuchearon y exigieron la salida de otro priísta? He aquí un bonito video:

Así es, se trata ni más ni menos que de Luis Echverría en la UNAM en 1975. Acercándose a “dialogar” con los alumnos de la UNAM. ¿No les pone la piel de gallina? Especialmente cuando habla de “los enemigos de México”.

El mismo Coldwell ha afirmado que Peña Nieto no volverá a pisar una universidad (si es que alguna vez la pisó). ¿El motivo? Porque los exámenes y las vacaciones se interponen. Varios medios tradicionales aluden al “coro fácil” y la “gritería anónima” de Echeverría en una versión remasterizada, diciendo que son un mero puñado de alumnos, o que la Ibero se dividió, cuando en los videos colgados en YouTube es más que obvia la respuesta y participación de algo más que un puñado de personas.

De alguna forma, creo que he restablecido cierto vínculo armónico con mi alma mater el día de hoy. A pesar de que no sea mi campus, ni mi generación. Pero a final de cuentas, la misma filosofía, a veces contradictoria, a veces trasnochada en la que primero me intentaron educar y después intenté educar. “La verdad nos hará libres”…